jueves, 27 de junio de 2013
Indiferentemente asesina
Voy a morir en el silencio de tu boca.
Estoy escapando a la infinitud de tu tiempo,
moviéndome con el viento,
arrastrándome a tus pies...
Quiero acariciarte la piel,
Pero como que me rechazan tus ojos,
tus labios inmóviles,
que nunca avanzan.
Estas fría, y yo soy fuego.
Yo el verano, tu el invierno.
Penas tempranas,
corazones rotos.
Te amé, ese fue mi pecado.
Otra vez me regalo al azar.
Que mi corazón bombee sangre o no, ya me da igual.
Se que éstas heridas no van a sanar
No sabía que la indiferencia podía matar
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario